Leyendo la noticia recientemente publicada por el periódico Juventud Rebelde y que reproducimos en nuestra sección "Cuba por dentro" titulado "Sí, hay gas", donde se explicaban las nuevas regulaciones en cuanto a la liberación del gas licuado par cocinar y el mecanismo implementado para su puesta en función, así como los precios estipulados, nos asaltaron una serie de dudas. La medida en sí es justa, incluso hay quien ha dicho "al fin el gas liberado", pero andando a tocar algunos detalles chocamos con una realidad bien diversa: 

Una vez más, en el banco de los acusados se encuentra una medida tomada por el Estado cubano, medida que a pesar de que en su esencia es justa y como quiera que sea es un gran paso de avance, denota una lejanía tal de las necesidades y las posibilidades reales del pueblo trabajador que conmueve.

¿Por qué será que ultimamente cada precio impuesto es siempre más alto que el del “mercado negro”?

¿Queremos realmente combatir el mercado negro o queremos favorecerlo?

Porque cuando el Estado vende más caro que el mercado negro significa que hay algo que no está funcionando. Si seriamente quisieramos darle un duro golpe al “mercado negro” basta crear mecanismos sencillos sin tantas trabas ni limitaciones e imponer precios lo más adecuado posible, de manera que la persona no se vea obligada a acudir al “mercado izquierdista” porque . Si se fuera un poco más justo con los precios el cubano empezaría a pensar así. Y en cuanto a la indisciplina de los trabajadores, se sabe, más y mejores controles ayudan a disminuir senciblemente las ilegalidades.

Es un tema que se repite y no quisieramos que fuera al infinito, ya sucedió con los precios de los autos. El cubano ha esperado más de medio siglo para poder comprarse legalmente un auto, ahora hay la autorización pero es imposible comprarlo debido a la exageración de los precios, y en este caso, podemos incluso considerarlo menos importante (a pesar de las condiciones críticas del transporte urbano). Sin embargo, tratandose del combustible que sirve para cocinar, la cosa cambia y se convierte en un asunto de importancia vital.

No solo el precio es discutible, incluso el lugar por donde comienza el “experimento”. Valdría más la pena iniciar por las provincias que no sean La Habana y Santiago de Cuba que son las que siempre han sido favorecidas en todos los sentidos, son las provincias donde en realidad hay más servicios que en las restante, y ¿qué decir de los pueblecitos de campo? donde en muchos lugares aύn se cocina con leña. ¡Caballero, es hora de darle un respiro a los demás que también son cubanos!

Nos da la sensación que nosotros mismos nos estamos echando la tierra encima para acabarnos de enterrar. ¿No será que nuestros dirigentes y funcionarios deberían acercarse un poquito más a su pueblo? Parece que viven en las nubes.

siemprecubanos.com

Leer el artículo "Sí, hay gas" en: 

http://www.siemprecubanos.com/p/8785/cuba-por-dentro.html

http://www.cubadebate.cu/noticias/2014/02/19/si-hay-gas/#comments

 

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