Cuba tiene una de las mejores escuelas de medicina de América Latina, invierte millones de pesos en el sistema nacional de salud, no solo en la adquisición de equipos modernos sino también en la investigaciόn y creaciόn de nuevos y novedosos medicamentos que le han valido un merecido reconocimiento a nivel internacional. Sin embargo, el nivel de atención no es parejo en todos los hospitales del país y algunos recursos invertidos se derrochan sin compasiόn y lo que es peor no los controla nadie.

Mientras nos encontramos con institutos y hospitales que no tienen nada que envidiarle a entidades homόlogas de cualquier país desarrollado, tenemos que arrastrar con la vergonzosa  situaciόn de degrado que aquejan algunos centros de salud en La Habana, como es el caso del Hospital Miguel Enríquez, más conocido por “La Benéfica”, ubicado en el Municipio 10 de Octubre y que atiende además varios municipios capitalinos como Guanabacoa, San Miguel, etc.

La “Benefica” es un antigüo hospital que hace alrededor de 20 años fue reparado e incluso ampliado con nuevas y modernas estructuras, edificios con amplios ventanales de cristal de los cuales hoy en día no quedan más que profundos huecos negros.

Entre la falta de mantenimiento, el gastado pretexto de falta de recursos, la necesidad de algύn empleado o de un perfecto desconocido de apropiarse de algunos cristales para cubrir las necesidades de la propia casa yde los que se caen debido a las inclemencias del tiempo entre el paso de un ciclόn a otro; la Benéfica se fue quedando poco a poco con pocos cristales en las ventanas permitiendo la libre entrada de insectos y animalitos de todo tipo, el insesante rumor del tráfico de la calle, el sol, el viento, la lluvia, el frío y hasta de estupradores y violentadores que acechan en los pasillos oscuros por falta de bombillos, de manera que hasta el mismo personal profesional que trabaja en la Benéfica no es capaz de circular por ellos sin antes ser acompañado por algύn colega que lo ayude a protegerse.

Pudieran parecer historias de terror, inventadas solo para atemorizar o denigrar, sin embargo no es así, lo que vamos a contar son las opiniones de las mismas personas que acuden a este hospital acompañando a sus seres queridos y que de una manera u otra han podido vivir en carne propia algunas situaciones innarrables,  y podemos asegurar que no lo hacemos con mala fe, sino con el objetivo de tratar de ver si de esta manera logramos tocar la sensibilidad y el orgullo de aquellos que deben velar por la calidad y la eficiencia en todos los hospitales de la naciόn, por la seguridad física y la integridad personal de pacientes y profesionales del sistema de salud cubano que se curan y trabajan a veces bajo pésimas condiciones cuando nuestro país se ha querido imponer en el mundo como una “Potencia Médica”:

Mireya: mi papà ingresó en la Benéfica con un derrame cerebral, el día que debían operarlo no aparecía nada con qué poderle afeitar la cabeza y yo tuve que salir a chancletear entre los demás pacientes  una navaja  hasta que encontré un alma caritativa que me prestό una, al final terminé afeitando yo a mi papá en el mismo cuarto donde habían otros dos pacientes ya operados. Pero eso no fue todo, después que ya le habían aplicado la anestesia general se dieron cuenta que no tenían los sueros de sangre necesarios para llevar a cabo la operaciόn, con lo peligrosa que es la anestesia, mi padre después de tres horas sin haber sido operado saliò aύn dormido de la sala operatoria para ser operado al otro día, aplicándosele por segunda vez la anestesia. No tengo quejas del personal médico, pero lo ocurrido demuestra falta de profesionalidad y una tremenda desorganizaciόn, es una falta de respeto. Mi papá muriό pasados 5 meses de la operaciόn y hoy me encuentro de nuevo aquí por otra situación, por curiosidad fuí a ver el cuarto donde se encontraba mi papá y me he encontrado con un cuarto todo desbaratado, la lámpara que colgaba con un pedazo de cable que caía, ventanas sin un solo cristal y las tres camas ocupadas por pacientes en esas condiciones, nada ha cambiado y eso que ya pasaron 5 años.

Yunieski: yo recuerdo cuando mi padre estuvo ingresado en la Benéfica, las doctoras que estaban en el octavo piso si tenían que bajar a los otros pisos buscaban siempre alguna persona que las acompañaran porque le tenían terror a los pasillos oscuros, pues se habían dado casos de asaltos, arrebatones de cadenas y hasta tentativos de violaciones a mujeres. Ese hospital no tiene ninguna seguridad, cualquiera entra, cualquiera sale. Lo mismo se llevan una camilla que un colchόn, nadie controla y ni siquiera hay un sistema de guardias en esos pasillos oscuros.

Belkis: Ay hijo, pero por qué te asombras, si la Benéfica es el mejor  lugar para suicidarse, no dudo que la cifra de casos sea alta, al menos de tentativos estoy segura. Nada más hay que ver que donde antes habían grandes ventanales incluso algunas del tamaño de una persona, ahora no hay nada y quien camina de noche por esos pasillos oscuros si no sabe donde tiene que doblar o subir va a parar al medio de la calle cayendo desde lo alto. Faltan los cristales y no son ni siquiera capaces de poner algo que impida que las personas se hagan daño. Eso es como en la calle que hay huecos tan profundos sin ninguna señal, que si te caes te ahogas…pero no pasa nada porque en este país la salud es gratuita, por tanto no puedes denunciar a nadie porque curarte no te cuesta nada.

Moraima: yo oí decir que así fue como un muchacho se cayò de una de estas ventanas grandes y se mató porque no vió que se había terminado el pasillo y que al ventanal le faltaba el cristal.

Amelia: mire, yo en estos mismos momentos me estoy llevando a mi esposo para la casa por mi cuenta porque desde hace más de 5 horas lo tienen acostado en una camilla de hierro, en medio de un pasillo, no lo pueden ingresar porque dicen que no tienen cama. Esta mañana lo llevamos a la consulta del cardiόlogo en el policlínico Machaco de Guanabacoa, cuando el cardiόlogo lo reconociό le encontrό algunos parámetros alterados y por sus condiciones llegό a la conclusiόn de que había tenido tipo un principio de infarto o un infarto días anteriores, por tanto lo puso en terapia y mandó a buscar la Ambulancia del SIUM, que sinceramente llegό bastante rapido ( unas dos horas) lo remitieron para la Benéfica. Desde que llegamos hasta que decidí llevármelo por mi cuenta para la casa, lo tuvieron en una camilla pelada y fría, sin comer nada, sin hacerle más nada, sencillamente porque los médicos de allí consideraban que no tenía nada de lo que el cardiόlogo de Guanabacoa había diagnosticado. Dígame qué cosa debía hacer? ellos dicen que no tenía nada, no le hacían nada, estaba allí sin comer desde hacía más de 5 horas, con ganas de vomitar de no tener nada en el estόmago, en una camilla en el pasillo pues  no habían camas vacías, bueno hijo, si se tiene que morir que se muera en la casa que va a estar atendido con amor.

Carelia: Mire cόmo estan las cosas en este hospital, que para poder estar un poco mejor hay que traer de la casa ventilador, sábanas, toallas, televisor, el cubo para bañar al enfermo y hasta la comida y no termina ahí, si llueve hay que tapiar las ventanas con colchas, sábanas o lo que encuentres porque le faltan los cristales.

Delia: mire, hace unos 5 años a mi mamá  la operaron aquí en la Benéfica, yo vi una cosa con mis propios ojos que no podía creer, menos mal que lo ví porque si me lo cuentan digo que es mentira. En otro cuarto había un paciente ingresado que cumplía años y la familia se apareciό con botellas de ron y mύsica, aquella grabadora puesta a todo meter y a pesar de que habían otros pacientes en el cuarto hicieron su fiesta sin importarles ni siquiera que enfermeras y médicos los regañaran insistentemente….la policia?...pero, si eran los primeros que estaban en la fiesta!!!

Niurka: la Benéfica? Un desastre, en realidad le llaman “Sala 8” por la película aquella.

Yurisleidys: no mija! Así le decían hace muchos años atrás, ahora la llamamos “la Maléfica”

Sandra: Mire es mejor ir directamente al Pando Ferrer, al Julito Díaz, al Cardiovascular del Vedado, a cualquier Instituto que tienen mejores condiciones, organizaciόn y profesionalidad, la Benéfica es un relajo…desgraciadamente esa es la que nos toca a nosotros “los pobres de la tierra”. Vaya a preguntarle al Ministro de Salud ¿por qué la Benéfica no tiene las condiciones de cualquiera de los Istitutos que le mencioné?. La Benéfica está a la vista de todo el mundo, quien no la ve es porque no quiere, las quejas y los lamentos de la gente llueven y no pasa na’.

Estos comentarios surgieron espontáneamente entre un grupo de personas que se encontraban en el Hospital “Miguel Henríquez” de La Habana. SiempreCubanos se encontraba presente en el grupo y sin siquiera identificanos, nos dimos a la tarea de tomar nota de cuánto escuchabamos. No nos hacemos responsables de la veracidad de las afirmaciones expresadas, por varios motivos, uno de los cuales es sin dudas la imposibilidad de obtener las pruebas materiales que avalasen el dicho de las personas envolucradas, por tanto deben ser acogidos como simples comentarios , lo que no quiere decir que sean completamente inciertos o no tengan razόn o motivos para expresarlos.

Martes 19 octubre 2013

SiempreCubanos.com 

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